Experiencias de vida

Catherine Cortés: un ejemplo a seguir para todos


Catherine Cortés es una joven de 22 años que hizo sus prácticas en nuestra Escuela Especial Jan Van Dijk. De intelecto inquieto y de personalidad multifuncional, Catherine sueña con convertirse un día en una experta en tiflotecnología (conocimientos tecnológicos aplicados a personas ciegas o con baja visión) e informática. Y aunque muchos pudieran pensar que su condición (microftalmia con ceguera) es una limitante, nada detiene a esta chica de lograr sus sueños dentro del área de educación diferencial y su vida personal. Los invitamos a conocer un poco de ella.

Catherine llegó a nuestra Escuela Especial Jan Van Dijk con su perro Hunter para hacer una práctica de un mes en el área de estimulación temprana. Actualmente está cursando su quinto año de Licenciatura en Educación Diferencial con Mención en Problemas de la Visión en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación. Cuenta que llegó a su carrera por “cosas del destino”, pero al realizar la práctica en nuestra Escuela confirmó que no erraba en su vocación.

Sus prácticas dentro de nuestra Escuela fueron guiadas y supervisadas a través de una de nuestras profesoras especializada en educación diferencial. Además, se le asignó un niño de 10 años ciego y con autismo. Tan positiva fue su experiencia con el caso que se le asignó que hoy día Catherine desea especializarse en autismo.

Cuando le preguntamos a Catherine sobre qué es lo más importante para lograr con sus alumnos, nos dijo “conectar con ellos. No sirve de nada imponerse, pues puedes llegar y meterte, pero no agradarles. Por eso hago un esfuerzo especial para meterme en su mundo y, una vez ganada su confianza, poder guiarlos por el camino de la educación según sus necesidades, las indicaciones de la Escuela y las expectativas de su familia.”

También nos contó que llegar a la Escuela Especial Jan Van Dijk le cambió su vida, pues no tan sólo le sirvió para su preparación profesional, sino también le tomó mucho cariño a los niños y a todo el equipo de trabajo. Queremos agradecer a Catherine por el tiempo que estuvo con nosotros y desearle ¡mucho éxito en todos sus planes futuros!

Carta al corazón

Cuándo nació, Oscar era una personita tan indefensa y que a la vez había sido tan fuerte para poder sobrevivir.

Después de un año de lucha para salir adelante solos, quería que mi hijo fuera feliz como un niño sano. Sin saber como tratar a mi hijo ciego comencé a mostrarle el mundo, cerré mis ojos y empecé siendo ciega junto con él y así demostrar a mi familia que a Oscar no sólo debía ser tratado por la parte médica, o exclusivamente la fe. Era mi pequeño ciego y yo quería hacer muchas cosas por él, le relataba el mundo, le contaba todo lo que pasaba y cómo era éste, le conversaba sobre los colores, sobre el cielo, las estrellas y las nubes.

Acudí a un jardín que atendía a niños ciegos dónde nos acogieron y guiaron cariñosamente en esos primeros años.

Sin embargo al observar a mi pequeño me di cuenta que no respondía a su nombre o no se sobresaltaba frente a ruidos fuertes y repentinos. Vino entonces, la visita médica que arrojó un diagnóstico nuevo en la vida de nuestro hijo y en la nuestra, mi pequeño es además sordo, según dice el doctor “bilateral”… ambos oídos, de ahí en adelante que más podía pasar?, dónde acudir?, con quien conversar? Entender que significará esto en la vida de mi pequeño, ¿que es lo que debo hacer por él? y… ¿cómo?…

“Mi pequeñito es ciego y también sordo, en el centro al que lo llevo, me dicen que es “sordociego”, me pregunto ¿no es lo mismo acaso?, me hablan que se trata de una discapacidad única por que tiene características y necesidades distintas a la ceguera y sordera… bueno tendré que aprender.

Lo veo crecer todos los días, le doy besos, lo abrazo y el se sonríe, pero ¿cómo saber cuándo quiere un beso o un abrazo? Como saber tal vez no quiere besos y quiere salir a jugar…La tía me dice que debemos aprender señas… como medio de comunicación, que debo “anticipar” para que aquello que sucede en la vida de mi pequeñito poco a poco cobre sentido. Estoy tan ansiosa de que Oscar sepa tantas cosas ¿cómo le digo que lo amo, que lo quiero tal cuál él es, pero que difícil ahora si que se complicó todo .Las persona de éste centro me hablan de comunicación, de anticipaciones, de resonancia, mano sobre mano, señas, en fin y yo lo único que quiero es tomar a mi pequeño hijo y huir muy lejos adonde nadie nos diga lo que tenemos que hacer.

¿Por qué nos complican más la vida, yo pienso que es normal pensar todas estas cosas, es el duelo que tengo que vivir, es lo que me dicen que palabra más rara. Pero hay otros días en que se quita esa angustia y sólo quiero aprender, no quiero sentir más esa barrera que me impide tomar las manos de Oscar y decirle yo soy tu Mamá, él es tu papá o ¿quieres ir al baño?...

Oscar es mi primera prioridad desde que nació.

Ya entré en este mundo de la comunicación, ya él entiende y yo entendí que mis manos y sus manos serán nuestra nueva forma de comunicarnos. Así que hay que seguir adelante…

Hoy soy muy feliz por que Oscar ya es más independiente y sí que me costó. Soy muy feliz por que porque Oscar dice mamá en señas y también papá, se interesa de saber con quién está o el nombre de las personas que lo rodean y preguntar mucho de todo Pensar que yo creía que no lo iba a lograr. Ahora sí puedo decirle que yo lo amo, por que sí puedo saber que lo entiende…

Oscar ya entiende, está en la etapa de la educación, ya se comunica mucho, está utilizando señas, dactilológico y comienza con el braille…Uf! Queda mucho más todavía, ahora estoy tranquila, estoy muy confiada de que aprenderá porque logré lo más importante nos entendemos…Y lo más maravilloso que logré es que él me entiende cuando yo le digo te amo, te quiero y el me responde lo mismo y me da un beso.

Te amo hijo hermoso…

Marta, tu madre.