Inclusión: hemos avanzado…pero aún nos falta

En nuestro país hemos avanzado lentamente  en el  área de la discapacidad, particularmente en los últimos 20 años. Desde un Chile en que muchos niños y jóvenes que presentaban discapacidad visual, auditiva o cognitiva y eran de  provincia no tenían alternativas educativas, dependían de las expectativas familiares y sus esfuerzos, los que generalmente significaban cambiarse de ciudad o enviar a su hijo a un internado.

Hoy en las regiones existen alternativas educativas a través de escuelas especiales o proyectos de integración educativos, avalados por el Estado.

El uso de la tecnología computacional facilitó mucho la autonomía de personas que presentan discapacidad visual por ejemplo. Actualmente una persona ciega puede usar cualquier computador sólo adicionándole un software lector de pantalla que le permite leer y escribir documentos sin ayuda.

A través de internet pueden informarse accediendo al diario en su versión electrónica. Acompañados de un bastón blanco más un teléfono inteligente pueden llegar a cualquier dirección utilizando la “App Lazarillo”.

El celular es una herramienta de comunicación muy importante para la comunidad sorda a través de los mensajes de texto. Estos son ejemplos sencillos de las posibilidades de acción y de inclusión para personas con discapacidad sensorial.

Hay desconocimiento de las capacidades de estas personas, es necesario más difusión en los medios y de parte de las agrupaciones de personas con discapacidad sensorial de sus potencialidades laborales.

Actualmente muchos son profesionales:abogados, profesores, administradores públicos, chef de cocina, músicos, otros trabajan en centrales telefónicas o call center. Así es posible dar fuerza a la concreción de la ley de inclusión laboral  recientemente dictada.

Un país que conoce a su gente no debería necesitar de una Ley Especial de Inclusión Laboral para personas con un título profesional u oficios, debería reconocer sus capacidades y dar oportunidades sin necesidad de ser obligados.Hemos avanzado, pero aún nos falta…

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